Panorámica, pese a la distancia, de la localidad de Sierra de la Ventana desde la cumbre del Cerro Tres Picos.Mi primera visita a Sierra se llevó a cabo cuando yo contaba con 14 años. Y se dio gracias a la convocatoria de un grupo de amigos que organizó disfrutar de una fiesta de la primavera y del estudiante a la vera del Arroyo Negro, al pie del Cerro del Amor. El viaje, sumamente agradable, lo hice a través del ferrocarril, y tras el arribo, me dirigí, siguiendo a los más experimentados, a través del sendero, pisando la hojarasca y las enredaderas, paralelo al arroyo. Comí a la sombra de frondosos árboles y disfruté mi primera incursión al Cerro del Amor, el que, en un par de días subí varias veces.





