
Mi amigo Fran mostrando los muy viejos clavos en la Pared de las Lajas Invertidas, cercanas a la Pileta y Cascada de los 12 Duendes, seguramente colocados por aquellos pioneros que practicaban la escalada décadas atrás.
Traigo reflejos de Ventania, lugar en donde pude desplegar mis alas en libertad. Trataré de ser preciso y objetivo en mis relatos o versos, aunque debo reconocer que ésto último quizás me cueste bastante. Pido disculpas si en alguno de mis comentarios les parece encontrar apasionamiento o exaltación. Quizás sea así. Es que es tanta la belleza que se descubre en Sierra de la Ventana que no puedo dejar de describirla.