martes, 21 de julio de 2009

Desde mayor altura estudiando nuestros movimientos.
Ahora es el turno de la curiosidad del Aguilucho que nos sobrevoló durante cerca de una hora.
Gracias a su notable habilidad, el Aguilucho se mantiene quieto en la térmica para mirarnos.
Permitiéndome obtener mejores fotografías, aunque el viento era fuerte y el pulso no el mejor.
"Otro vuelta más y enseguida regreso"
"Aquí estoy otra vez dándole mayores oportunidades de lograr una buena imagen"

"Por favor! Una de perfil, sí?"