miércoles, 24 de octubre de 2007

Adelante, al norte, la figura del Cura Malal Chico


El Cura Malal Chico es el primero a la derecha.
Una vez que hubimos consumado el brindis por la cumbre que significó el fin de la trabajosa travesía, nos tiramos al pequeño col que se aprecia entre los dos picos y desde allí bajamos faldeando (por el lado que no se ve) hacia la estancia.
Después tuvimos que caminar a campo través cerca de 2 horas más para alcanzar los vehículos que habíamos estacionado para tenerlos disponibles y llegar hasta la base del Cura Malal Grande en donde habíamos llegado con parte de la flota vehícular.